Entrevista a Francisco Burgoy
De capturar tortugas a conservarlas, monitorearlas y protegerlas
Grupo Tortuguero de las Californias

Francisco Burgoy, Foto: Marcela Gereda
Durante toda su niñez las tortugas fuero alimento para Pancho y su familia. En el año 2000 la totuga negra estuvo en extinción. Gracias a la regulación al prohibir la cacería de esta tortuga, y al encuentro de la ciencia y los saberes comunitarios, se ha logrado reestablecer el equilibrio ecosistémico de este especie marina de México.
El Grupo Tortuguero de las Californias (GTC) es una red multinstitucional y comunitaria fundada en 1999, cuya misión es conservar las tortugas marinas del Pacífico oriental a través de la investigación, el monitoreo y la participación de las comundiades.
El enfoque comunitario del GTC ha sido reconocido por organizaciones internacionales como The Ocean Foundation y WWF, que han financiado y replicado su modelo en otras regiones del Pacífico. En 2018, fue nombrado como “Caso de Éxito en Gobernanza Comunitaria” por la Red Interamericana de Biodiversidad.

Este modelo de GTC trasciende el enfoque tradicional de “ciencia por expertos”, integrando valores locales y recuperación del patrimonio biocultural, como lo cuenta a continuación este linder comunitario quien trabaja para GTC, Francisco Burgoy:
¿A qué te dedicas Francisco?
Nosotros estamos asentados en la Laguna San Ignacio parte sur. En el municipio de Mulegé, soy de familia de pescadores, mis padres fueron pescadores, mis abuelos también, de ellos recibí la herencia de pescar y de alimentarnos de las tortugas. Antes no sabíamos que comerlas era peligrar a este especie.
En aquellos años la pesca no era rentable, de eso hace casi ochenta años, vivíamos de las tortugas. Hasta que supimos que en todo el pacífico mexicano la tortuga llegó en una etapa crítica de extinción por mal manejo. Entonces al entender cambiamos nuestra práctica.
Fue desde hace veinte años que conocimos al Grupo Tortuguero de las californias, participamos en las primeras reuniones, el objetivo era trabajar en conjunto para cuidar y proteger a la tortuga negra que estaba en extinción. Pasamos de la pesca a su protección.
Después de muchos años recibí como positivo la solicitud el grupo Tortuguero. Ahora sé cómo tomar medidas, la tortuga prieta, (científicamente verde del pacífico), es la que nosotros tenemos en nuestra comunidad y que, gracias a Dios, ahora hay en gran abundancia. Eso gracias a nuestro trabajo con Grupo Tortuguero.

En lugar de castigar la pesca de tortugas sin ofrecer alternativas, el Grupo Tortuguero ha impulsado programas de turismo responsable, monitoreo participativo y actividades educativas que generan ingresos para las comunidades sin agotar los ecosistemas. Así, la conservación se vuelve una forma digna de vida, para nosotros y no un castigo.
Antes de hacer este trabajo digno, me traía remordimiento de consciencia la mala acción con mis antepasados. Ahora en cambio, vivo con paz y dignidad lo que hago para ganarme la vida. Me siento orgulloso de que tenemos una abundancia estable de tortuga en nuestra zona.
Mi trabajo consiste en hacer monitoreo, ya que hay un programa de de captura-marcaje-recaptura, hacemos evaluación de playas de anidación y seguimiento de juveniles en áreas de alimentación.
¿Cómo ha sido estos 20 años de recuperación de la tortuga marina?
Es muy difícil que a los adultos les puedas cambiar de parecer. Hasta que la ley se empezó a aplicar entonces por fin la gente empezó a dejar de atrapar a las tortugas. Tardaron muchos años para que la tortuga se dejara de comercializar.
Fue un proceso de más de quince años. Gracias a Dios que GTC busca recursos para poder hacer la conservación. La gente no va a participar por voluntad propia en la conservación, sino más bien cuando hay una educación y consciencia.
En La Laguna de San Ignacio las actividades de turismo, se comenzaron con el Pachico Tours avistamiento de ballenas. Ellos tuvieron auge. Por invitación de ellos entré a Grupo Tortuguero, ahora dirijo el esquema de monitoreo. En el equipo de monitoreo de San Ignacio somos mis hijos, y mi esposa. Es decir, diez personas quienes monitoreamos a la tortuga.
Nosotros trabajamos con Pachico, él fue el primero de esta zona de la Laguna de San Ignacio que tocó las ballenas y que logró una amistad con ellas. De él aprendimos a perder el miedo y a la importancia de conservar.
https://elcolordelamemoria.com/leyendas/pachico-el-reencuentro-con-las-ballenas/

Pachico, Laguna de San Ignacio, Baja California
¿Qué interés le vieron a participar en GTC?
La mayoría de la gente viene por el avistamiento de ballena, nosotros trabajando en monitoreo, los turistas nos preguntaban si podían ir a ver las tortugas, y de ahí nació la idea de ofrecer tours y conseguir un permiso para realizar esta actividad.

Es decir, lo que hacemos es al monitorear la tortuga y a la vez ofrecerlo como tour para sacar algo de ganancia, eso gracias a un permiso que obtuvimos del gobierno. Es el segundo permiso de este tipo a nivel nacional. Tenemos el permiso de monitoreo de la especie. Trabajamos en la zona de alimentación de la tortuga. Hacemos medidas de caparazón y profundidad del cuerpo. Para saber si esta flaca o gorda. Y medimos lo largo del pecho y de la cola. Le ponemos una grapa con un número para conocer su evolución.
El otro permiso que tenemos es para llevar turistas es para poder obtener ganancia, por eso le pagamos a hacienda, es decir a la SAT. A los turistas les damos una charla de educación ambiental. Les hablamos de las tortugas y ellos se educan. Las tortugas nacen en Oaxaca y Michoacán, pasan años perdidas en el mar y ya las adultas van a anidar y a desovar vienen a las áreas de alimentación aquí en la Laguna de San Ignacio hacia la zona de Guerrero Negro. El turista participa con nosotros en la medición de tortugas. Prohibimos las fotos. Somos cuidados y respetuosos de las áreas y de las especies.
Otros compañeros del Grupo Tortuguero hacen educación ambiental en escuelas y donde haga falta. Hemos logrado la recuperación de la tortuga negra. Los datos de captura-recaptura han evidenciado una mejora en las tasas de supervivencia juvenil, atribuidas en parte a cambios en prácticas pesqueras y educación ambiental. Eso me llena de alegría, orgullo y satisfacción porque significa que estamos haciendo un trabajo bueno e importante.
Nuestra motivación principal en GTC es la conservación. Es el amor por la vida. Y a la vez es haber encontrado un esquema en el que ganamos nosotros y a la vez estamos conservando.
Ahora hacemos monitoreo y se nos acercan los niños y la comunidad cada vez va entendiendo más la importancia de conservar. Hemos recibido buenas respuestas, porque la comundiad se va invloucrando y las cosas van saliendo mejor. FIN

El trabajo realizado por GTC demuestra que la conservación efectiva de especies altamente migratorias no es posible sin la participación directa de las comunidades costeras, que actúan como guardianas del territorio y generadoras de conocimiento.
Las tortugas marinas son especies altamente migratorias, longevas y vulnerables, cuyas poblaciones han sufrido drásticas reducciones debido a la pesca incidental, la pérdida de hábitat y la recolección de huevos.
En respuesta a esta crisis, el GTC surgió como una plataforma de colaboración entre científicos, pescadores, ONGs y comunidades locales, centrada en la conservación de las siete especies de tortuga marina presentes en México.

A través de procesos de capacitación y acompañamiento, el grupo ha formado a más de 60 monitores comunitarios que generan datos científicos, coordinan brigadas de rescate y realizan educación ambiental. Varios de ellos han sido reconocidos como custodios ambientales por la CONANP y SEMARNAT, como es el caso de Francisco Burgoy.

El GTC ha generado una base de datos regional con más de 30,000 registros de tortugas marcadas. Esta información ha sido utilizada en estudios de genética poblacional, migración satelital, y análisis de amenazas, muchos de ellos publicados en revistas científicas indexadas como Marine Biology, Chelonian Conservation and Biology, y Endangered Species Research.
La combinación de métodos científicos rigurosos con prácticas de gobernanza horizontal y educación ambiental ha permitido no solo proteger tortugas, sino también fortalecer el tejido social y construir resiliencia con y para las comundiades.
Gracias al trabajo de co-creación entre ciencia y locales, se ha genereado una nueva tendecnia y consciencia cultural de que el turismo responsable puede generar ingresos a las comunidades y a la vez no solo no extinguir los ecosistemas, sino colaborar a preservarlos.
Así como es el caso de Francisco, muchas de las personas que antes cazaban tortugas, hoy se dedican a la educación ambiental, monitoreo y conservación.


Referencias
- Koch, V., Peckham, H., Mancini, A., & Eguchi, T. (2013). Estimating at-sea mortality of marine turtles from stranding frequencies and drifter experiments. Endangered Species Research, 21(4), 287–294.
- Grupo Tortuguero de las Californias. (2021). Informe Anual de Monitoreo y Conservación Comunitaria. La Paz, BCS.
- Nichols, W. J., Resendiz, A., & Seminoff, J. A. (2000). Community-based sea turtle research and conservation in Baja California, Mexico. Marine Turtle Newsletter, 89, 4–7.