Encuentro con la Dra. Michelle Cariño Olvera:
Mirada al Antropoceno y
llamado a cumplir con el “turismo sostenible”
En marzo 2022, tuvimos la dicha de poder tener un encuentro con la Dra. Martha Michelle Cariño Olvera n la Paz, BC, quien es profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), entre otros temas ha trabajado la historia ambiental de la región del Golfo de Baja California y ha estudiado el extractiviismo en el Antropoceno como modelo de desarrollo colonial.
El término antropoceno fue acuñado por Paul Crutzen (Premio Nobel de Química) quien lo definió como el período geológico en el que la tierra es alterada por la actividad humana.
Es una era determinada por la emisión masiva de gases de efecto invernadero (CO₂, metano, óxidos de nitrógeno), cambio climático inducido por humanos, uso extenisvo de fertilizantes que modifican los flujos biogeoquímicos, pérdida masiva de biodiversidad, deforestación, minería, civilización adicta al petroleo, etc.
Crutzen, lo dijo claro: estamos en una era donde la humanidad se ha vuelto una fuerza geológica, capaz de mover ríos, cambiar el clima y borrar especies sin pensarlo.

Conversando con la Dra. Cariño ella enfatiza que el Antropoceno (cuánto combustible fósil quemamos, contaminación, deforestación, etc) está provocando mucha enfermedad al planeta y a las especies en él.
Ella alerta que la lógica extractivista en el Golfo de Baja California es peligrosa. Es una expropiación violenta de los recursos naturales y con la que se imponen intereses económicos que determinan las relaciones sociales sometiendo a las comundiades locales bajo nuevas formas de colonialismo.
Para la Dra. Cariño la esperanza que hay dentro de esta era del antropoceno donde lo que manda es el capital sobre la sensatez y el equilibrio de la vida, está en la resistencia social que tiene cada día más presencia en la región bajo una diversidad de formas de activismo que denuncia los costos reales del “desarrollo” extractivista.
La Dra Cariño cuestiona cómo aunque muchas veces el turismo se autodenomina “sostenible” esconde grandes contradicciones que impactan y destruyen los ecosistemas. Ejemplo de ello son los Cruceros masivos que llegan a Los Cabos y bahía de Lorero, alteran a los ecosistemas y ponen en peligro a ciertas especies.
Cariño señala que muchas veces el turismo de masas genera “territorios para el visitante”, pero no para los habitantes. Es necesario implementar turismo comunitario desde buenas prácticas ambientales para que se conserve la biodiversdiad y mejoren las condiciones de vida de las poblaciones locales.
Es necesario salir del modelo de turismo que en nombre del desarrollo construye muelles gigantes de cemento, se dragan fondos marinos, se ignoran estudios de impacto ambiental y se pactan concesiones opacas.

Por ello, la Dra Cariño propone formas más ordenadas y reguladas de hacer turismo sostenible.
A veces se le llama “turismo sostenible” por usar popete de papel y vaso de cartón, pero detrás del mismo se ha deforestado un cerro completo o dejado sin agua a una comundiad. Si destruye la naturaleza no es “desarrollo”, es destrucción del quilibrio que hace posible la vida humana.
la Dra. Cariño aboga por un turismo que respete, valores y conserve el patrimonio natural y cultural de Baja California Sur, evitando la imposición de proyectos que puedan comprometer la sustentabilidad y la identidad de las comunidades locales. Por ello propone modelos de desarrollo que integren el conocimiento local y la participación comunitaria en la conservación ambiental, social e identitaria.
El turismo bien puede ser un puente entre culturas. Pero para eso se debe de dejar de mirar el territorio y los recursos naturales como una mercancía. Cada vez hay más consciencia en el turista educado y responsable en buscar opciones y oferta de turismo responsable.
Un ejemplo destacado de buenas prácticas ambientales en el Golfo de Baja California, es el caso del manejo comunitario de la pesca y el ecoturismo en la comunidad de Puerto Adolfo López Mateos, en Baja California Sur.
Otra práctica de turismo responsable es el avistamiento de ballena gris en la Laguna de San Ignacio. Esta comunidad, tradicionalmente pesquera, ha desarrollado un modelo de ecoturismo comunitario centrado en el avistamiento de ballenas grises en la Laguna de San Ignacio, parte de la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno.

Buenas prácticas de Turismo Comunitario en San Ignacio:
- Participación comunitaria: Las cooperativas locales son las encargadas de operar los tours, capacitar a los guías y administrar los ingresos.
- Regulación ecológica: Se siguen normas estrictas para la observación de ballenas, como límites de embarcaciones, tiempos de observación y distancias mínimas, en coordinación con la CONANP.
- Educación ambiental: Los visitantes reciben información sobre la conservación de la ballena gris y los ecosistemas marinos.
- Diversificación económica: El ecoturismo ha complementado las actividades pesqueras, reduciendo la presión sobre especies en riesgo.
- Respeto biocultural: El modelo integra saberes locales y prácticas ancestrales con conocimiento científico.
Este modelo ha sido reconocido internacionalmente por su sostenibilidad y ha servido como referencia para otras comunidades en México y América Latina.
La conservación no está reñida con el desarrollo si este parte de los saberes locales y el respeto a la naturaleza”.
El ”turismo sostenible”, no es un modelo económico, social y ambiental, sino una ética de respeto hacia las poblaciones, las especies y a la relación entre ambas. Es una respuesta para respetar la fragilidad de los ecosistemas y de toda forma de vida. Tal vez el turismo más sostenible sea el que con humilidad y silencio aprende del local y se va sin dejar huella.