Los arrecifes de coral y las enfermedades coralinas:
Una mirada desde la ecoinmunología
Publicación de OC:TL
Laureada del programa de apoyo para prácticas de campo FUNAM-OCELOTL STI
Jacqueline Rivera Ortega
Introducción
Imagina que estás en una playa con arena blanca, al frente puedes mirar el mar y sus aguas color turquesa. Tus pies están en contacto con la arena y ésta se siente agradable. Decides darte un chapuzón para refrescarte y al sumergir la cara, te encuentras una gran diversidad de animales marinos que nadan entre estructuras que nunca habías visto, a primera vista parecen rocas de colores que van del pardo al verde brillante y tamaños que podrían variar desde una pelota de ping pong hasta otros que parecen montes pequeños. Estos corales presentan huecos en donde los peces, cangrejos y caracoles se resguardan de las olas. Estas estructuras están formadas por animales marinos llamados corales duros o corales formadores de arrecifes.
Corales duros o formadores de arrecife y peces. Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, Quintana Roo, México.
Los corales y el cambio climático
Los corales son animales muy importantes tanto para la vida marina, como para la humanidad, los arrecifes de coral son el ecosistema marino con mayor biodiversidad. Debido a su estructura rocosa, los corales forman una barrera natural dentro del mar. Esta barrera de gran firmeza es capaz de soportar la fuerza de las olas, protegiendo a las costas de los huracanes y las tormentas. También, los corales son considerados de gran importancia estética y cultural para las y los habitantes donde se encuentran, ya que tanto las personas locales como turistas, pueden encontrar en los arrecifes de coral un espacio de esparcimiento y de recreación.
Coral de la especie Montastraea cavernosa en Bocana, Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo, México.
Desafortunadamente, los océanos de todo el mundo están siendo afectados por el cambio climático. Las grandes industrias que arrojan gases de efecto invernadero a la atmósfera, han provocado que las aguas de los mares se acidifiquen y que la temperatura, tanto global como de los océanos, aumente. Además, la contaminación por residuos sólidos (o lo que comúnmente llamamos basura), el uso desmedido de plásticos de un solo uso que, al deshacerse, permanecen en forma de microplásticos en los cuerpos de agua y junto con el derramamiento de químicos a ríos y mares, han provocado que la salud de los animales que viven en los ecosistemas acuáticos y marinos se vea amenazada.
Llanta en el fondo del mar, Oaxaca, México.
Arribazón de sargazo a las playas de Puerto Morelos en 2021. Fotografía: Eric Jordán Dalhgren
Enfermedades de los corales y su sistema inmune
Los corales se enferman de manera natural, tal como nosotros nos enfermamos y cualquier ser vivo de este planeta. Sin embargo, debido al cambio climático, las enfermedades coralinas son cada vez más letales. Pero ¿cómo detectamos cuando un coral se enferma? Sigamos imaginando entonces que estamos inmersos en las aguas turquesas y frente a nosotros tenemos varios corales. A lo lejos te llama la atención un coral con una mancha o banda de coloración diferente al resto de su tejido o “piel” y te das cuenta de que esta lesión (la banda o mancha), separa “la piel” del coral de su esqueleto, que es blanco y rugoso. Las enfermedades coralinas se caracterizan por estas lesiones visibles en forma de bandas o manchas en la superficie del coral, las cuales delimitan al tejido vivo del esqueleto. Dependiendo de la rapidez con la que se expanda esta banda o mancha, los corales pueden perder todo su tejido vivo y entonces mueren. Entre más se agudizan los efectos del cambio climático, los corales se enfrentan más frecuentemente a epizootias (episodios de enfermedad que afectan a una o varias especies animales no humanas) y eventos de mortalidad masiva.
Coral de la especie Siderastraea siderea. Las zonas amarillas son las sanas, mientras que las manchas de coloración oscura son lesiones de la enfermedad de mancha negra. Fotografía: Eric Jordán Dalhgren
Debido al cambio climático, las enfermedades coralinas son cada vez más letales.
El sistema inmune es el responsable de protegernos contra las enfermedades e infecciones. Este sistema es altamente sensible a los cambios ambientales y responde a todo aquello que amenaza el bienestar del organismo. El sistema inmune de los corales tiene una relación estrecha con los cambios de temperatura y estacionalidad; y ya que el cambio climático ha modificado los niveles de temperatura global y las estaciones (verano e invierno, secas y lluvias, etc.), el sistema inmune de los corales también está siendo alterado. La ecoinmunología es el campo de investigación que estudia el efecto del ambiente en la respuesta inmune de los organismos, tanto en el presente como a lo largo del tiempo y podría ayudarnos a entender más profundamente la dispersión de las enfermedades coralinas.
Foto: Arrecife Picudas en el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo, México con corales enfermos de síndrome blanco. Fotografía: Eric Jordán Dalhgren
¿Y cómo estudiamos las enfermedades y la inmunidad coralinas?
El primer reporte de un coral enfermo se realizó en la década de los 70’s. En 1973, el investigador Arnfriend Antonius describió un coral enfermo de banda negra. La banda negra se caracteriza por ser una lesión de color negro, café o rojo obscuro que empieza en cualquier parte del coral y se desplaza a lo largo de ella, dejando el esqueleto blanco a su paso. Esta enfermedad es causada principalmente por un complejo de microorganismos llamados cianobacterias. Aunque las enfermedades coralinas se han estudiado desde hace más de medio siglo, los avances que se han tenido en este campo de investigación siguen en desarrollo.
Coral de la especie Pseudodiploria strigosa enfermo de banda negra.
Por otro lado, el primer estudio sobre inmunidad en corales duros fue reportado por la Dra. Caroline Palmer y colaboradoras, en 2008. En este estudio, registraron una respuesta inmune de tipo inflamatoria en los corales. Para saber lo que es una respuesta inflamatoria, imagina cuando te pica un mosquito, cuando el mosquito introduce su trompa en tu piel, se te forma una ronchita de color rojo abultada, a esta respuesta se le llama un proceso inflamatorio. La inflamación es una respuesta inmune que se presenta ante el daño. Ahora bien, la primera respuesta inmune reportada en los corales fue una respuesta de tipo inflamatoria.
Las y los buzos utilizamos neopreno, aletas, visor, regulador y tanque para hacer nuestros muestreos. Fotografía: Eric Jordán Dalhgren
El estudio de la inmunidad coralina en el mar
Como ya lo habrás imaginado, el estudio de las enfermedades coralinas y la respuesta inmune de los corales empieza bajo el agua. Para ello, las y los científicos, nos equipamos con nuestro traje de buceo, aletas, visor y tanque de aire, nos sumergimos en las profundidades hasta hallar corales enfermos. Una vez que encontramos algún coral con lesiones podemos continuar de la siguiente forma:
- Observación y monitoreo: Consiste en observar las lesiones y describirlas en libretas especiales que funcionan bajo el agua. En estas libretas anotamos las características de la lesión, así como otros datos del coral como especie y talla. Además, tomamos nota del ambiente en el que encontramos el coral, por ejemplo, nombre del sitio y profundidad, entre otros datos. Finalmente, se puede complementar el monitoreo con una fotografía que te ayuda a capturar el estado de la lesión al momento del monitoreo.
Video: Durante el muestreo utilizamos libretas para registrar características de los corales. Video: Jakub Švajda de Acapulco Scuba Center.
- Toma de muestras: Consiste en tomar un fragmento de coral o, como lo hacemos en nuestro laboratorio, del mucus del coral (sí, los corales, tienen moco, ¡muy similar al que encontramos en nuestra nariz!). Una vez que hallamos un coral enfermo, con jeringas (sin aguja) tomamos dos muestras de cada coral. La primera absorbe todo el moco que está cerca de la lesión, mientras que la segunda jeringa absorbe el moco que está lejos de la lesión. Normalmente, la toma de muestras también va acompañada de una fotografía.
En nuestra investigación tomamos muestra de mucus de la superficie de los corales. Video: Rosa Rodríguez Martínez.
Para entender un poco más el proceso de la toma de muestras, imagina que vas al hospital y el o la doctora te sacan sangre y si, por ejemplo, vas al médico debido a algún esguince o fractura, también te tomarían una radiografía. Ambos tipos de muestra, tanto la sangre como la radiografía, las analizarán para determinar tu estado de salud.
Al terminar el muestreo cargamos todo a la lancha para regresar al laboratorio. Fotografía: Rosa Rodríguez Martínez.
Para entender un poco más el proceso de la toma de muestras, imagina que vas al hospital y el o la doctora te sacan sangre.
El laboratorio y el estudio de la inmunidad.
Una vez que tomamos las muestras y las fotografías de los corales, las guardamos en contenedores fríos y nos desplazamos en lancha hasta el laboratorio. Ya en el laboratorio, procesamos el moco de coral con diversos químicos para medir algunos parámetros inmunes. Además, analizamos las fotografías y las ordenamos con fecha y número de coral para dar un seguimiento a las lesiones. Finalmente, los datos de laboratorio los graficamos para analizar como ha variado la respuesta inmune de los corales que estudiamos a lo largo del tiempo.
Después del campo realizamos pruebas en el laboratorio para cuantificar los parámetros inmunes del mucus de corales y anémonas.
Las anémonas, grandes aliadas
Para conocer los mecanismos inmunes de los organismos, es recomendablemente hacerlo en condiciones controladas de temperatura, concentración de microorganismos presentes en el ambiente, luz, etc., también conocidas como condiciones de laboratorio. Sin embargo, trabajar con corales en condiciones de laboratorio debe ser el último paso dentro de la investigación, ya que previo a esto, un comité de bioéticaLos comités de bioética son órganos autónomos, institucionales, interdisciplinarios, plurales y de carácter consultivo que sirven como espacio de reflexión y deliberación, en donde se analizan los conflictos bioéticos que puedan surgir durante las investigaciones en seres vivos, en las áreas biológicas y de la salud. debe aprobar los experimentos a los que se someterá cualquier organismo vivo. Extraer corales de su ecosistema no es recomendable como primer paso dada su importancia ecológica y debido a los riesgos ambientales a los que se enfrentan constantemente. Además, algunas especies de coral están listadas dentro de la Norma Oficial Mexicana -059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (NOM-059-SEMARNAT, modificación del 2019). Esta norma contiene las especies nativas de México de flora y fauna silvestres que se encuentran bajo alguna categoría de riesgo. Por lo tanto, el uso de corales dentro del laboratorio no es lo más recomendable para profundizar en su conocimiento, al menos en los primeros pasos de la investigación.
Coral Orbicella faveolata del arrecife Bocana, Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo, México.
Debido a lo anterior, a lo largo de la historia de la investigación, la comunidad científica ha utilizado organismos que sirven como modelo para el estudio de ciertas características o procesos biológicos. Un ejemplo muy claro de ello es el uso de ratones y ratas en el entendimiento de los humanos. Los organismos modelo deben de cubrir ciertas características para ser considerados como tal; entre las que se encuentran: 1) los animales se reproducen fácilmente en condiciones de laboratorio; 2) el mantenimiento de los animales en el laboratorio es relativamente económico; y 3) los animales tienen características similares a las de los organismos estudiados en campo. En el caso de los corales, el organismo modelo que utilizamos en el laboratorio es la anémona Exaiptasia diaphana.
Anémonas de la especie Exaiptasia diaphana en contenedores con agua de mar artificial.
La anémona Exaiptasia diaphana es prima de los corales, ya que pertenecen a la misma categoría taxonómica “Cnidaria”. Habita en ambientes tropicales y aguas poco profundas y presenta características similares a las de los corales duros, excepto la presencia de un esqueleto. Además, podemos extraer el moco de la superficie de esta anemona de manera sencilla para posteriormente analizarla, de la misma forma que analizamos el mucus de los corales en el mar.
¿Qué encontramos?
Para este momento ya sabes que el cambio climático está alterando el sistema inmune de los corales. Además, es probable que hayas notado que el verano de 2023 se caracterizó por un calor fuera de lo común. Y al sentir calor, seguramente, hallaste maneras de refrescarte, por ejemplo, colocándote bajo la sombra de un árbol o tomando una bebida fría. Desafortunadamente, con el verano no solo aumentó la temperatura del ambiente en el que vivimos, sino también la del mar. Ahora imagina que los corales, animales que parecen rocas y que, por lo tanto, no pueden moverse, se enfrentaron al calentamiento oceánico sin poder resguardarse, ocasionando que se blanquearanLos corales albergan dentro de su tejido microalgas fotosintéticas. Estas microalgas aprovechan la luz del sol para proveer de energía al coral y el coral a su vez, le provee de nutrientes básicos para el funcionamiento de la microalga. Al aumentar la temperatura del mar, los corales expulsan a las microalgas de su tejido, lo que provoca el blanqueamiento del tejido. Y ya que las microalgas son las que le proveen energía al coral, al blanquearse los corales se quedan sin energía y tienden a morir.. Debido a las altas temperaturas registradas el verano del 2023, muchos corales de todo el mundo murieron, registrándose uno de los mayores eventos de mortalidad masiva por blanqueamiento.
Corales blanqueados durante el evento de temperatura anómala de 2022, Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo, México.
Nuestros resultados
Durante la temporada en la que aumentó la temperatura del 2023, también conocida como “evento de temperatura anómala”, encontramos que el sistema inmune de los corales respondió rápidamente a los efectos de la temperatura, incluso cuando los corales no habían mostrado señales de blanqueamiento o decoloración en el tejido. Este hallazgo es importante, ya que teniendo en cuenta que dentro de la comunidad científica tomamos en cuenta a un coral como enfermo, cuando este muestra cambios visibles (lesiones o cambio de coloración en el tejido); lo que nosotras encontramos fue que incluso cuando los corales se veían aparentemente sanos, la respuesta inmune del mucus era mucho más alta que la de corales sanos que revisamos en temporadas pasadas o de temperatura “normal”.
El mismo coral de la especie Montastraea cavernosa, a la derecha el coral sano, que se ve de coloración café, mientras que del lado izquierdo el coral blanqueado meses después.
Paralelamente, en el laboratorio estudiamos a la anémona Exaiptasia diaphana en condiciones normales de temperatura, luz y sin microorganismos en el agua. Esto, con el objetivo de conocer el comportamiento del sistema inmune en condiciones normales. Lo que encontramos fue que tanto las muestras del mucus de los corales obtenidas en campo, como las de las anémonas analizadas en el laboratorio, presentan actividad de una enzima llamada fenoloxidasa, que es parte de su sistema inmune. Este hallazgo es importante, ya que encontramos que tanto los corales aparentemente sanos revisados en las temporadas de temperatura normal y las anémonas analizadas también en condiciones controladas presentan actividad de esta enzima. La fenoloxidasa aumenta cuando los corales están en condiciones de estrés como el evento de temperatura anómala. Por lo tanto, es importante mencionar que los corales y las anémonas presentan un sistema inmune activo de manera natural (o basal) que los ayuda a mantenerse saludables.
Finalmente, encontramos que el “moco” de la anémona presenta actividad de otras proteínas que no habían sido reportadas previamente en anemonas, pero que sí habían sido previamente identificadas como parte del sistema inmune de otros organismos marinos. Este hallazgo es también importante ya que identificar la posible presencia de proteínas que forman parte del sistema inmune, nos ayudaría a entender de manera más profunda a estos organismos.
Futuros pasos
¿A dónde queremos llegar con la inmunidad coralina?
El estudio de la inmunidad de los corales en relación con sus enfermedades aún tiene un amplio camino por recorrer. Nuestro propósito es que la investigación del sistema inmune que hacemos en el laboratorio nos permita comprender más sobre los procesos de salud y enfermedad de los corales en el mar y así, contribuir al conocimiento de la ecoinmunología coralina.
Además, estamos convencidas de que conocer los parámetros de inmunidad de los corales contribuiría a su conservación. Por ejemplo, recordemos que en este evento de temperatura anómala los corales aumentaron sus parámetros inmunes antes de que se blanquearan. Ahora, imaginemos que ya contamos con un registro de la variación natural del sistema inmune de los corales a lo largo del año y que este registro se ha realizado durante varios años consecutivos. Lo esperado es que, si en un momento del año que vamos a tomar muestras del mucus de coral notamos que los parámetros inmunes de los corales se salen del rango normal, esto nos alertaría sobre los procesos de salud - enfermedad por los que están pasando los corales en ese momento. Y, ya con esa información tan valiosa, podríamos establecer planes de acción para su rescate, previo a que los corales estén visiblemente enfermos.
Buceando con coral Colpophyllia natans enfermo de síndrome blanco. Fotografía: Rosa Rodríguez Martínez.
Por otro lado, la aplicación del estudio de la inmunidad coralina en proyectos de restauración y reproducción coralina podría ayudar a elevar la tasa de éxito. Recordemos que los corales pueden estar inmunológicamente alterados, incluso aunque estos parezcan visiblemente sanos. Teniendo esto en mente, pensemos que para restaurar o realizar proyectos de reproducción coralina, lo que generalmente se hace es colectar corales (ya sea trozos de coral o gametos – óvulos y espermas) tomando en cuenta el estado visual del organismo. El utilizar únicamente parámetros visuales, tiene la desventaja de que no sabemos si estos están realmente sanos o inmunocomprometidos. Establecer una línea base de los parámetros inmunes de los corales y tomarlos como referencia antes de elegir a los corales que se utilizarán en los proyectos de reproducción y restauración, podría ayudar a la selección de corales que no solo están visualmente sanos y que además presentan parámetros inmunes normales. Y, si bien no se han realizado estudios al respecto, es probable que un coral inmunológicamente saludable tenga una mayor tasa de éxito que uno que está inmunocomprometido previo a su recolección.
Vivero del coral Acropora palmata en el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo, México. Fotografía: Eric Jordán Dalhgren.
Conclusión
Los corales son animales importantes para la humanidad y el planeta. Desafortunadamente, el cambio climático está provocando que los corales se enfermen letalmente y poniendo en peligro a tan valioso ecosistema del cual son base los arrecifes de coral. En condiciones normales, los corales tienen un sistema inmune activo que los protege contra las enfermedades e infecciones. Sin embargo, el sistema inmune es altamente sensible a cambios ambientales, y debido al cambio climático, el sistema inmune de los corales está siendo alterado. El estudio del sistema inmune de los corales y de la ecoinmunología coralina son campos de investigación relativamente nuevos que podrían ayudarnos a entender los procesos de salud y enfermedad de los corales. Además, profundizar en este campo de conocimiento también podría contribuir a la conservación de los corales y de los arrecifes coralinos.
Jacqueline Rivera Ortega
Laureada del Programa de Prácticas de Campo FUNAM-OCELOTL STI
Bióloga egresada de la FES Iztacala, UNAM, inició desde la Licenciatura en el estudio de las enfermedades coralinas en los corales del Sistema Arrecifal Veracruzano. Realizó su maestría en el Posgrado de Ciencias del Mar y Limnología, UNAM, en donde actualmente cursa su doctorado. Se dedica al estudio de los mecanismos inmunes del mucus de corales y anémonas, sanas y enfermas. Su trabajo se enfoca en conocer la variación ecoinmunológica de dichos mecanismos en las poblaciones coralinas del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, Quintana Roo, México.
Agradecimientos
A la Dra. Patricia Thomé y el Dr. José Luis Sánchez Salgado por la revisión del artículo y su invaluable apoyo. Al Dr. Edgar Zenteno, al Dr. Mohamed Ali Pereyra Morales y al Biól Emmanuel Segura Pérez, del Laboratorio 6 del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UNAM, por su apoyo para la realización de los experimentos con las anémonas. Y mis alumnas, la Biol. Galilea Ordoñez Ruíz, y las estudiantes de biología Ma. Guadalupe Hernández Santos y Miel A. Rodríguez Jiménez, quienes apoyaron en el proyecto de blanqueamiento coralino. A la Directora del Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Dra. María del Carmen García Rivas, por el apoyo con las lanchas para el último muestreo. A CONAHCYT por la beca de doctorado y a Fundación Ocelotl-Sociedades, Tiempo, Identidades A.C y la Fundación UNAM, A.C., (FUNAM) por el apoyo para esta estancia académica.
Bibliografía recomendada
Aramburu-Vizcarra G, L Calderón-Aguilera, E Chávez-Ortiz, A Cupul-Magaña, A de Jesús-Navarrete, C González-Gándara, D Herrero-Perezrul, R Iglesias-Prieto, A López-Pérez, H Pérez-España, H Reyes-Bonilla y JP Carricart-Ganivet, 2008. La importancia de los arrecifes de coral en México. Ecofronteras, 34: 2-5. Disponible en: https://revistas.ecosur.mx/ecofronteras/index.php/eco/article/view/778
Rivera-Ortega J, JL Sánchez-Salgado y PE Thomé, 2024. Descubriendo el sistema inmune de los corales. El Infocito, 5: 24-26. Disponible en: https://sociedadmexicanadeinmunologia.org/wp-content/uploads/2024/06/N5-4_Descubriendo-el-SI-de-los-corales-El-infocito-No5-Jun-2024.pdf
Rodríguez-Villalobos JC, LE Calderón-Aguilera y A Rocha-Olivares, 2012. ¿De qué se enferman los corales? Ciencia y Desarrollo, Enero-Febrero 2012: 6-13. Disponible en: http://www.submarinformantes.org/admin/upload/articulos/RdguezVillalobosetalCYD263_corales.pdf
Si quieres conocer más sobre la inmunidad coralina, te invitamos a seguir nuestro perfil de Instagram @inmunidadcoralina ; también te invitamos a seguir el Instagram de la Sociedad Mexicana de Arrecifes Coralinos @somacoral y de la Sociedad Mexicana de Inmunología @sminmunologia
Las fotografías y videos fueron tomados por Jacqueline Rivera Ortega a menos que se mencione lo contrario. Las fotografías y videos de otros autores son publicadas con su consentimiento.
Para citar este artículo: Rivera Ortega, J. (2024). Los arrecifes de coral y las enfermedades coralinas:
Una mirada desde la ecoinmunología. OC:TL, Campus, 3. https://octl.mx/arrecifes-de-coral/.